El sueño generalmente está constituido por imágenes y símbolos (figuras, personas, animales, objetos, etc.), más que por conceptos o ideas. Generalmente los sueños tienen mensajes ocultos y expresan temores o deseos inconscientes.
Existen diversas técnicas del trabajo terapéutico con sueños, la más popular o conocida es la técnica psicoanalítica de interpretación de los sueños que consiste en relatar el sueño y permitir al paciente o consultante hacer asociaciones libres acerca de lo que va relatando, el psicoanalista ayuda al consultante a re-elaborar sus producciones verbales y a ligarlas con contenidos inconscientes. Para el análisis de un sueño es importante tener en cuenta que el aspecto exterior del sueño, su relato y presentación por el paciente o para nosotros mismos, por muy extraño o inusual que nos parezca, no debe preocuparnos para nada. Nuestra labor como terapeutas se reduce a despertar, mediante la asociación libre, las representaciones sustitutivas alrededor de cada elemento del sueño, sin reflexionar sobre ellas o preocuparnos si se alejan o no de ese elemento del sueño. Se debe esperar a que la parte inconsciente surja espontáneamente. Mediante la asociación libre se le indica al sujeto que no evite comunicarnos cualquier idea o recuerdo, por insignificante o absurda o repugnante que le parezca, que le suscita ese elemento de su propio sueño. El papel protagonista de la interpretación del sueño, recae sobre el propio soñador, indicándole el terapeuta el método a seguir para acceder a la parte inconsciente del mismo.
Otra técnica del trabajo con sueños la propone Fritz Perls y consiste en la narración del sueño en primer momento en seguida debemos indicar al consultante que vuelva a repetir el sueño pero que trate de narrarlo en presente, en esta parte propone Perls, que el terapeuta debe poner especial atención a los olvidos por parte del paciente. Un tercer momento es pedirle al consultante que se vaya convirtiendo en cada elemento del sueño y exprese su vivencia. Por último el terapeuta le devuelve dando estructura el contenido del sueño expresado a partir del propio consultante. Esta técnica pareciera novedosa e incluso creativa, sin embargo en ocasiones las apariencias engañan, considero que el grave error de Perls fue negar al psicoanálisis el cual se observa en su técnica del trabajo con sueños, solo que él no da mucho valor a las asociaciones libres (aparentemente), Perls retoma también la técnica Psicodramática del trabajo con sueños creada 20 años antes por Moreno, mucho antes de que él comenzara a proponer su terapia Gestáltica. En conclusión intenta crear una técnica nueva superior a la psicoanalista valiéndose de la propuesta Psicodramática, sin embargo no retoma los elementos importantes de las técnicas de acción y se basa más en la oralización del sueño. Al relatar un sueño dichas imágenes y símbolos se traducen en palabras, con las limitaciones que el lenguaje implica. (Recordar que antes que el verbo fue la acción) Sin embargo, al representar el sueño psicodramáticamente, existe la posibilidad de volver a construir ese espacio e imágenes oníricas para expresar y equilibrar el mundo interno y externo pues, los sueños, son formas de expresión por los cuales se puede conducir la tensión neurótica
La técnica psicodramática es, un método que permite la representación de los sueños, en el sentido de examinar el “sueño en acción”, reviviéndolo en la acción dramática. En la escenificación, se despliega la metáfora y la metonimia, en lenguaje freudiano condensación y desplazamiento. La metonimia es un deslizamiento que hace que un objeto represente otro, por relaciones de contigüidad, semejanza, donde una parte representa el todo. En la metáfora, un significante sustituye a otro y al hacerlo aumenta su significación.
Ambos se hacen presentes de forma consciente e inconsciente por lo cual “la estructura de la escena psicodramática y la estructura del sueño son isomorfas. En este sentido, a través del psicodrama, es posible evidenciar en el sueño su función de realización de deseos por parte del soñante, y a su vez, el deseo de hacer conocer al soñante su deseo, frente a una censura que se opone a sus posibilidades espontáneas y creativas de expresión” ( Lazo, I.; Konow, C.; Vejar, M. 2005). En la dramatización es posible distinguir tres tipos de sueños; por una parte las pesadillas, considerándolas como sueños con intensa emoción, asustadores y que provocan el despertar. Por otra parte, los sueños repetitivos que se caracterizan por ser iguales o con pequeñas modificaciones presentándose muchas veces durante el año. Y por último los sueños focales, los que son en su mayor parte cortos y pobres en imágenes, pero que contienen emociones fuertes que provocan en el soñante una gran necesidad de aclaración.
Para Moreno y Jung el mensaje más profundo del sueño, se encuentra en el sueño mismo, el cual es un secreto dirigido solamente al soñante. El sueño es considerado como un proceso creativo, donde quien sueña es el actor y dramaturgo de éste. La escena en la que los sueños se desarrollan es distinta a la que se desenvuelve en la representación despierta.
Finalmente, en el sueño, espacio y tiempo están condensados en pasado, presente y futuro. En psicodrama, se entiende el espacio del sueño, como equivalente al espacio de la escena psicodramática. Al igual que en ésta, el sujeto despliega sus “yo auxiliares”, investido de los atributos que él considera necesarios para que sostengan su acción. En la dramatización, tanto el pasado como el futuro, son “presentificados” en el “aquí y ahora” del contexto dramático considerando las dimensiones vinculares en sus tres dimensiones mente, cuerpo y emotividad. Es así como en el aquí y ahora, se actualiza la historia del sueño y recrea su principio y su fin. (Lazo, I.; Konow, C.; Vejar, M. 2005)
A continuación enuncio la forma de trabajo con sueños desde el psicodrama clásico.
· Cómo primer paso se bebe proponer un activador físico que puede comenzar con que el consultante traiga a escena su recamara o lugar a donde sucedió el sueño, se le pide también que haga el ritual que habitualmente realiza antes de acostarse (lavarse los dientes, rezar etc.)
· En seguida se le pide que intente recordar su sueño (con ojos cerrados), que no omita detalles, cosas y personas.
· Posteriormente se le índica que despierte poco a poco y se le invita a construir el espacio a donde sucedió el sueño, se usan cojines telas palitos y todos los recursos que tengamos a la mano. Cada vez que el consultante coloca un elemento debe nombrar qué es.
· Después de construir la escena a donde sucedió el sueño se pide que traiga a las personas que aparecen en el sueño en caso de que las haya, si se cuenta con un grupo las personas deben ser parte de este mismo grupo.
· Como siguiente paso se invita al paciente a que reproduzca su sueño tal y como lo recuerda invitándole a no narrar demasiado, más bien irse colocando en el lugar de los diversos elementos y personas tratando de que expresen.
· En seguida se le pide al paciente a que salga del sueño y que lo mire, si es un trabajo con grupo, los auxiliares reproducirán el sueño. En caso de que sea un trabajo individual, el director irá describiendo lo que pasa en la escena.
· Una vez que miró su sueño se le pide que haga un soliloquio y posteriormente que entre de nuevo al sueño para modificarlo, es justo con la modificación del sueño con lo que se trabaja en escena, empleando diversas técnicas y funciones psicodramáticas como doble, espejo, inversión de rol, soliloquio, concretización, amplificación, etc.
· El objetivo de esa escena es llevarlo al insigth dramático.
· Para sacarlo del sueño se le pide que vaya recogiendo los elementos y que construya nuevamente su recamara. Por último que despierte y a manera de cierre que exprese en palabras el mensaje que le ha dejado el sueño.